
Croissant de mantequilla
Hojaldrado a mano con mantequilla de calidad, laminado en frío durante horas.
Cada hogaza que sale de nuestro horno de piedra ha fermentado 24 horas. Sin prisas, sin mejorantes, sin levadura industrial. Solo harina, agua, sal y masa madre viva que cuidamos cada día en el obrador de Valencia.
La refrescamos cada mañana con harina de trigo local y agua de manantial. Es ella, y no ningún sobre de laboratorio, la que hace que nuestro pan tenga esa miga alveolada, esa corteza crujiente y ese sabor ligeramente ácido que no se consigue de otra forma.
No usamos prisas ni cámaras de fermentación acelerada. El tiempo es el único ingrediente que no se puede comprar, y es el que marca la diferencia entre un pan y nuestro pan.
Así es un día completo en el obrador, desde que despertamos la masa madre hasta que el pan llega caliente a tus manos.
Alimentamos el cultivo con harina y agua para que despierte fuerte.
Mezclamos harinas, agua, sal y masa madre. Pliegues suaves cada 30 minutos.
Boleamos cada pieza y la metemos a fermentar despacio en cámara fría.
Entra al horno de piedra con vapor, para una corteza dorada y crujiente.

Hojaldrado a mano con mantequilla de calidad, laminado en frío durante horas.

Doble relleno de chocolate negro y una corteza que cruje al primer bocado.

Receta tradicional, fermentada despacio y horneada cada mañana.

Esponjosas, con aceite de oliva y esa cúpula dorada que tanto nos gusta.
Sin tecnicismos raros. Si algo no te queda claro, pregúntanos directamente en el mostrador o por teléfono.
Porque una fermentación larga y en frío desarrolla más sabor, hace el pan más digestivo y le da esa corteza y esa miga que no se consiguen con prisas ni con levadura industrial.
Trabajamos con molinos de la Comunidad Valenciana siempre que podemos, combinando trigo, centeno y espelta según el pan. Nada de mezclas preparadas ni harinas de baja calidad.
Ahora mismo no elaboramos pan sin gluten porque compartimos obrador y no podemos garantizar cero contaminación cruzada. Preferimos decirlo claro antes que arriesgar tu salud.
Sí. Llámanos o pásate el día antes: los sábados y domingos el pan de masa madre vuela y así te lo guardamos seguro.
De martes a domingo, dos veces al día: por la mañana y por la tarde. Los lunes descansa el horno y descansamos nosotros.